Como sabes, uno de los elementos que utilizamos en nuestros lanzamientos son Radiosondas que envían por radio la posición de la sonda en todo momento, así como muchísimos datos para evaluar las condiciones atmosféricas. Vamos a repasar los resultados obtenidos en este lanzamiento.
La herramienta principal para el seguimiento y obtención de datos es un programa denominado SondeMonitor que, con la ayuda de una radio que recibe la frecuencia de la Radiosonda, nos permite ir decodificando el audio y obteniendo datos útiles como la posición GPS, altura y temperatura.
Durante el vuelo de la sonda Astrobonilla 2012, después de limpiar los datos erróneos, se obtuvo la siguiente gráfica de posición en 3D:
Cada una de las líneas verticales corresponde con un valor distinto, no solo de posición sino de todos los datos que envía cada segundo. Se han eliminado cientos de líneas para dibujar la curva pero se obtuvieron más de 6000 líneas de datos que se resumen en las siguientes gráficas.
Gráfica de alturas
Aunque ya nos podemos hacer una idea de la altura a la que llegó la sonda con tan solo mirar la gráfica anterior, en 2 dimensiones podemos representarla de esta manera:

Gráfica de alturas
Esta gráfica representa la altura que tenía la sonda con el tiempo (no fijarse en los valores del eje X), es decir, durante 1 hora y 47 minutos aproximadamente. Se puede ver que el ascenso y el descenso son bastante similares en cuanto a duración, lógicamente algo más rápido el descenso pero sin duda alguna, el globo subió muy rápido, tardó casi una hora menos que en otros lanzamientos realizados. La razón fue que la cantidad de gas helio que usamos en el globo fue bastante elevada.
Por contra el descenso fue más pausado que en lanzamientos anteriores, debido a que por suerte el paracaídas se abrió por completo sin enredarse con las cuerdas que sostenían la carga útil.
Después del estallido a los 30000 metros de altura, apreciamos un descenso primeramente más rápido para desacelerar cuando la cantidad de aire fue suficientemente alta como para ofrecer resistencia al avance.
Temperatura, humedad y presión
Estos tres parámetros descienden rápidamente con la altura, rozamos los cero grados a 4 kilómetros. A los 7 km ya estamos a -20ºC y a 11 km rondamos a -50ºC. La temperatura mínima registrada rondaba los 62 grados bajo cero a 17 km de altura. A partir de esa altura la tendencia se invierte y la temperatura comienza a elevarse hasta que a la altura máxima del vuelo, los 30 km rondamos los 40 bajo cero.
A falta de pruebas concluyentes derivadas del experimento de detección de radiación UV, la sonda ingresó de lleno en la capa de ozono a partir de los 15km y atravesó su zona más densa, en torno a los 25 km de altura. En esa capa, debido a las reacciones químicas producidas por la disociación del oxígeno por los rayos UV procedentes del Sol y su posterior reconversión en O2, la temperatura puede aumentar hasta incluso valores positivos. También se denomina “Ozonosfera” y podría llegar a una altura en torno a los 40 km.
Este efecto es el que se ve en nuestra gráfica, representando la temperatura una línea marrón. La comparativa con la altura está en el eje Y en la parte derecha de la gráfica.
La línea naranja (derecha) representa la humedad o cantidad de vapor de agua existente en la troposfera, se aprecia perfectamente que su valor es prácticamente nulo por encima de los 12 km de altura. La línea roja (izquierda) representa el punto de rocío o punto de condensación.
Velocidad del viento y dirección
Debido al movimiento de la sonda a través de la atmósfera, es capaz de determinar la dirección en la que empuja el viento, así como la velocidad del mismo.
En la siguiente gráfica se aprecia como durante el ascenso y hasta los 17 km de altura donde rondaba los 100hP de presión atmosférica, la dirección del viento desplazó la carga útil hacia el oeste; se ve que la gráfica es más predominante en torno a los 270º. A partir de ahí hay datos inciertos hasta que de repente cambia la dirección en torno a los 20 km de altura (50 hP) empujando la sonda hacia el este (90º) hasta el momento de la explosión. A partir de ahí las corrientes se invierten de nuevo y la empujan otra vez hacia el oeste para tomar tierra en las inmediaciones de Cuenca.
En la parte derecha y representado por la gráfica de color rojo, nos hacemos una idea de la velocidad de empuje , que aumentaba notablemente con la altura alcanzando rachas muy elevadas de hasta 40 m/s (144 km/h). Esta es la explicación de que en los vídeos se aprecie un movimiento exagerado de las cajas y por ende, de las cámaras. En esta ocasión no nos dejó disfrutar de un paisaje calmado a gran altura.




Fascinante amiguetes. Seguid así. A ver si en alguna me puedo unir a vosotros.